Marco Santagata, Dante. La novela de su vida

MARCO SANTAGATA, Dante. La novela de su vida, trad. Giovanna Gabriele. Cátedra, 2018, 526 págs. ISBN: 978-84-376-3863-8

PAOLO PELLEGRINI, Dante Alighieri. Una vita. Einaudi, 2021, 258 págs. ISBN 9788806247218

El escritor que quiera llevar a buen puerto una biografía de Dante Alighieri partiendo del estado actual de los estudios dantescos (en constante matización y ampliación) debe enfrentarse como mínimo a dos cuestiones fundamentales. La primera es decidir la postura que se va a adoptar ante los cuatro grandes tipos de materiales disponibles sobre la vida y obra del poeta. Eso supone, por un lado, la necesaria revisión de los escasos datos probados que nos han llegado en forma de actas, documentos y demás textos directos (en concreto, su nacimiento en Florencia en 1265, la recepción de la dote de su mujer Gemma Donati en 1277, la constatación de un grupo de transacciones financieras en torno a 1283, su paso por el gobierno de la ciudad entre 1295 y 1301, la condena al destierro en 1302, la fugaz tregua establecida gracias a la intervención de Franceschino Malaspina en 1306, su negativa a acogerse a la amnistía güelfa de 1311 o el año de su muerte, acaecida en Rávena en 1321), así como a la concreción del peso que se les puede conceder a cada uno de estos datos en el contexto de la Florencia de finales del siglo XIII y principios del XIV. Por otro, la determinación del grado de credibilidad que se debe dar a los primeros textos exegéticos escritos en una fecha no muy lejana a su muerte (en especial el Trattatello in laude di Dante de Boccaccio, de 1362, la Vita di Dante de Leonardo Bruni, de 1434, o las valiosas referencias en textos del humanista Flavio Biondo), elaborados cuando todavía había testigos directos o, al menos, se disponía de material de primera mano en muchos casos hoy desaparecido. En tercer lugar, la valoración de hasta qué punto deben tomarse como guía fiable las habituales referencias a la propia vida tal y como el autor las incorporó en su obra, especialmente en la Comedia, pero también en Vita Nuova y en el Convivio. Y, finalmente, aunque no menos relevante, la necesaria puesta en tela de juicio –y la posterior toma de partido, en un sentido u otro– de las soluciones aportadas por los biógrafos precedentes en los muchos momentos en los que la escasez de datos deja abierto el camino a la especulación más o menos razonada.

Si la revisión crítica de todo este abundante material parece inevitable, no lo es menos una segunda cuestión: la necesidad de tener claro cuál va a ser la jerarquía que se va a establecer entre todas estas fuentes documentales, es decir, cuál de estas cuatro fuentes de información se va a priorizar cuando las escasas fuentes primarias dejan, como sucede en el caso de Dante, inmensas lagunas en la trayectoria vital del poeta.

Ante este desafío caben diferentes aproximaciones, desde la reconstrucción-recreación más o menos literaria a partir de los datos disponibles, hasta la postura más académica en la que la especulación queda desterrada en favor de una revisión crítico-filológica tanto del material primario como de las fuentes historiográficas. Esta segunda opción es, en concreto, la que propuso hace unos años Giorgio Inglese en Vita di Dante. Una biografia possibile (Carocci, 2018), escrito con el objetivo de revalorizar aquellos datos que pueden considerarse fiables y rehuir cualquier intento de cubrir los vacíos inexistentes con hipótesis que, en última instancia, no puedan demostrarse de forma directa a partir de la documentación existente. El objetivo aquí es, pues, separar el grano de la paja para llegar a una síntesis de los pocos hechos indudablemente dignos de crédito. De este modo, frente a otras biografías que entresacan textos de la obra dantesca como confirmación de una determinada hipótesis, la obra de Inglese funciona más bien al contrario, esto es, poniendo en primer lugar la lectura crítica de los textos documentales como ineludible fase preliminar. Más allá de las aportaciones concretas que Inglese integra y justifica en algunos puntos oscuros que siguen y seguirán siendo objeto de debate en los estudios dantescos (en su caso, una particular cronología del vagabundeo del autor tras el forzoso exilio y una nueva datación de algunas de sus obras, como es el caso de su Monarchia), la Vita di Dante. Una biografia possibile es, tanto por su propia estructura como por el carácter marcadamente académico, una obra dirigida a un público muy determinado, conocedor de antemano de la obra del poeta florentino y capaz de moverse con soltura por un texto con un marcado sello crítico-filológico.

Un enfoque totalmente opuesto es, por el contrario, Dante. La novela de su vida, escrita en 2012 por el recientemente fallecido Marco Santagata (Zocca, 1947 – Pisa, 2020), en la que el subtítulo de ‘novela’, si bien no debe llevarnos a engaño –puesto que se trata de una biografía en toda regla–, nos da ya una idea de la intención del autor de conectar esos momentos conocidos de la vida de Dante cubriendo narrativamente los huecos existentes en un relato totalmente orgánico. La operación que lleva a cabo Santagata, gracias a una prosa sugerente y evocadora llena de aciertos que no le hace en ningún momento renunciar a la exhaustividad, viene además avalada por su conocido dominio crítico del período, como demostró en numerosas ocasiones con títulos como Amate e amanti. Figura della lirica amorosa fra Dante e Petrarca (Il Mulino, 1999), L’io e il mondo. Un’interpretazione di Dante (Il Mulino, 2011) o L’amoroso pensiero. Petrarca e il romanzo di Laura (Mondadori, 2014) o la más reciente Le donne di Dante (Il Mulino, 2017).

A la luz de esta orientación ‘narrativa’ de la vida de Dante, son tres las características que considero más relevantes en esta particular biografía dantesca. La primera es la lógica de la argumentación integral que Santagata pone en marcha cuando se encuentra ante la falta de datos, algo que, evidentemente, se da por descontado en toda biografía, pero que Santagata lleva a cabo de forma particularmente orgánica y natural dentro del contexto de la narración.

Es esta misma coherencia narrativa la que le permite la contextualización pormenorizada de la galería de personajes que se movían en el enrevesado marco político de la Italia de finales del siglo XIII y principios del XIV, especialmente marcada por la encarnizada lucha entre las distintas facciones de gibelinos y güelfos primero, y güelfos blancos y güelfos negros más tarde. Con un dominio absoluto de los complejos árboles genealógicos de los principales protagonistas de esta particular trama (de los que da cuenta detallada el apéndice final, donde además de la genealogía de los Alighieri, se desarrolla también la de los Donati, las diferentes ramas de los Guidi y las distintas facciones de los Malaspina), Santagata configura página a página una especie de «quién es quién» de la trayectoria vital de Dante mientras ilustra las cambiantes relaciones que mantuvo con ellos. Dado que muchos de estos personajes acabaron teniendo un hueco en la Comedia, el texto de Santagata sirve también para que conozcamos con más detalle las particulares vicisitudes de personajes que, como Corso Donati, Farinata degli Uberti o el tristemente conocido Conde Ugolino, han quedado en la memoria de cualquiera lector de la obra de Dante.

Este carácter pretendidamente novelesco no supone, en todo caso, que Santagata deje de lado la exégesis de los textos dantescos o que todas y cada una de la soluciones que aporta a las zonas grises de la vida de Dante no estén respaldadas por un profundo conocimiento bibliográfico. A estas cuestiones dedica –y es uno de los grandes aciertos del libro– las casi 100 páginas de las Anotaciones que se incluyen como apéndice del volumen, páginas que dedica a la revisión de gran parte de la bibliografía dantesca y a la adición de material de apoyo, ofreciendo al lector un segundo nivel de lectura que, desligado del texto principal, aligera la narración salvándola de la necesidad de incluir en cada página decenas de referencias textuales y citas que desvirtuaría el mencionado carácter narrativo que vertebra el texto. Es en este espacio donde Santagata detalla las soluciones particulares por él propuestas en los aspectos más debatidos de la biografía dantesca y que, como señalábamos antes, son (y seguirán siendo, sin duda) objeto de debate. Nos referimos, en concreto, a cuestiones todavía candentes como son su posible paso o no por París, a la dimensión real de su estancia la corte de Verona, la verdadera naturaleza de su relación con Cangrande della Scala, el grado de autenticidad de determinados textos dantescos de disputada originalidad, la siempre espinosa datación de las diferentes fases en la génesis de sus obras o la discusión entre la mayor o menor reciprocidad existente entre los juicios de valor expresados en la Comedia sobre ciertos personajes y su verdadera dimensión en la biografía dantesca. Obviamente, no es este el lugar para valorar el acierto o no de las soluciones aportadas por Santagata en contraste con las ofrecidas por otros autores; la única manera de hacerlo sería establecer una tabla comparativa que las enfrentara, por ejemplo, a las ya clásicas de Giorgio Petrocchi, las dadas por el mencionado Giorgio Inglese o, en última instancia, las más recientes de Paolo Pellegrini, por ceñirnos a una biografía canónica y a dos de las últimas publicadas. 

Con todo, la ‘novela’ que Santagata plantea es una de las opciones más interesantes para el lector español que quiera ahondar en la vida del poeta florentino, en el momento en que conjuga de forma coherente una más que notable profundidad y una prosa fluida de gran capacidad evocadora, aunque, por momentos, eso sí, haya que encarar ciertas páginas centrales con una cierta dosis de paciencia. «Me doy cuenta –afirma Santagata en el que creo que es el único uso de la primera persona de todo el libro– de que cuesta trabajo orientarse en la maraña de parentescos directos y adquiridos, compromisos matrimoniales y matrimonios celebrados y, sin embargo, para entender plenamente las alusiones dantescas es necesario proyectar sobre sus versos esta red genealógica». La compleja y cambiante situación política de la Italia de principios del siglo XIV no es, sin duda, merecedora de menos, lo que implica necesariamente que el lector tenga por momentos que pasar por determinadas páginas que pueden llegar a abrumar ante el despliegue llevado a cabo por Santagata.

El problema en conjunto, en todo caso, no viene por el acercamiento novelesco dado por Santagata, ni por la necesidad de tener que pasar por ciertas farragosas páginas si se quiere entender plenamente el contexto por el que se movió Dante, sino más bien por el hecho de haber dejado el autor abierto un cauce que, inevitablemente, han seguido y seguirán otros autores más jóvenes que, con una menor voluntad filológica, se han volcado en la elaboración de biografías dantescas entendidas como una suerte de prosificación de los elementos biográficos presentes en la obra de Dante dejando de lado las cuestiones filológicamente más espinosas. 

Ello es lo que ha motivado a Paolo Pellegrini a escribir la más reciente Dante Alighieri. Una vita (Einaudi, 2021), escrita, tal y como señala en el prólogo, «por la curiosidad y al mismo tiempo por la insatisfacción por esta modalidad de lectura que resulta, según mi parecer, demasiado determinista y un poco demasiado ingenua», una modalidad, en definitiva, nacida del peligroso establecimiento de una «consecuencialidad rigurosa entre los hechos históricos y su reproducción en la obra poética». Para sortear esta tendencia, esto es, para volver a encauzar la biografía dantesca en unos términos más académicos, Pellegrini plantea una revisión de conjunto de la bibliografía precedente, empezando por la revalorización de la ya clásica Vita di Dante de Giorgio Petrocchi (Laterza, 1983), un autor que, con su exhaustiva edición entre 1966 y 1967 en cuatro volúmenes de la Divina Comedia a partir de los manuscritos anteriores a la edición de Boccaccio, parece cerrar un período histórico tanto en lo que se refiere a los estudios textuales como en el campo biográfico. A esta resistematización de los debates clásicos en torno a la biografía dantesca, Pellegrini une además aportaciones filológicas más recientes, como el estudio de la nueva edición del Codice Diplomatico Dantesco (2016) o las más actuales revisiones críticas de los antiguos comentarios dantescos, así como las novedades aportadas por los últimos análisis llevados a cabo con la Epistola de Cangrande enviada por este a Enrique VII y hasta la fecha de dudosa autoría.

La biografía que Pellegrini plantea rehúye en todo momento, pues, la relación apriorística entre texto y contexto, negando la consideración, muy extendida entre cierto tipo de biógrafos, de que la Divina comedia es una suerte de instant book que Dante escribiría al calor de los acontecimientos y que, por tanto, podría permitir el camino inverso, esto es, considerar el texto de la Comedia como una guía infalible con la que concretar y rellenar los muchos espacios en sombra que todavía quedan en la vida del poeta.

Con todo, a partir de la revisión crítica de las fuentes documentales tradicionales y de la revalorización y contraste de las soluciones aportadas por las biografías anteriores, Pellegrini elabora una biografía que, en muchos sentidos, es tanto un mapa orientativo de los problemas que siguen planeando sobre los estudios dantescos, como de las distintas posturas de los más importantes críticos de los últimos años. Y lo hace, además, exponiendo al tiempo su particular postura ante cada uno de ellos, especialmente insistente en la necesidad de revalorizar la importancia del paso de Dante por la corte de Verona (una estancia entre la familia scalígera que, según Pellegrini, se debería alargar mucho más de lo hasta ahora se ha considerado y que revestiría, en su conjunto, una mucha mayor importancia de la que hasta ahora se le ha concedido).

Pellegrini, en todo caso, es plenamente consciente de los muchos puntos oscuros que gravitan sobre los estudios dantescos y no deja de señalar en su libro todos aquellos que, previsiblemente, seguirán ocupando a los críticos durante las próximas décadas, sabedor, a su vez, de que su libro es un eslabón más de una cadena que, quizás, no acabe nunca… Y eso, lo queramos o no, para disfrute y gozo de los lectores y estudiosos del gran Dante Alighieri.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: